
Viví mi infancia entre maizales y juegos inventados de nada y todo, en la llanura de Lleida. Allí tuve mis primeras tomas de contacto con el arte y aprendí el valor de las cosas hechas a mano. Aquella inmensa masía lo tenia todo para crear los cimientos de quien soy ahora. Hacia bolillos con mi bisabuela, posaba para los retratos a lápiz de mi madre, y me distraía con mi hermana jugando por esos campos llenos de bichos, hierbajos, maíz y flores. Adoraba observar esas tortugas de tierra que vivían justo en el centro del complejo, siempre con esa actitud tranquila y apaciguadora; me impresionaba su aparente desidia y su forma, que combinaba esas arrugas que me hablaban de vejez y debilidad con una coraza indestructible.
Me hice mayor, y en cuanto pude me especialicé en artes, y posteriormente estudié Artes Aplicadas a la Escultura en la Escuela Superior de Arte y Diseño de Olot. Pasó un buen tiempo antes de que pudiera tener mi espacio de trabajo y empezar a materializar algunas ideas, un tiempo necesario para madurar valores y alimentar mi aprendizaje. Trabajaba en el extranjero, aquí i allá. Conocer el mundo fue mi prioridad durante mucho tiempo. Iba tomando conciencia directa de situaciones culturalmente injustas y aprendía de una forma vivencial, de la cual siempre he hecho apología. Aunque el camino fuera enriquecedor sentía que algo en mi estaba incompleto, así que al fin volví a establecerme en un pueblo de Lleida y allí empezó otra etapa mas sedentaria y creativa. Adoro observar mi propia evolución, mis cualidades o mis defectos a cada paso, y experimentar con diferentes lenguajes y técnicas, probando siempre desde la conciencia del error. Son sumamente especiales esos momentos en los que puedo prescindir de las herramientas y tengo contacto directo con el material, porque se establece una conexión que me cuesta describir. Empecé centrada en la técnica escultórica y con una aparente necesidad consciente de tocar temáticas sociales. Me gusta evocar a la conciencia a través de mi obra, y utilizar el arte para dar voz o espacio de reflexión a realidades graves que existen escondidas tras el placer o cualquier formalismo políticamente correcto de nuestra sociedad. Mi trabajo ha evolucionado hacia otros lenguajes y ahora solo dejo que fluya mi necesidad de crear y expresar.
Actualmente me he embarcado en la aventura de unir arte y música con la terapia cursando dos Masters en Barcelona. Creo firmemente en los beneficios del arte a todos los niveles, y partiendo de que siempre he creado desde mi necesidad vital, expresiva o terapéutica, he querido ser participe e implicarme en la falta de acompañantes para mostrar esta herramienta tan necesaria y tan desconocida para tantos. Combino mi necesidad de crear y expresarme con el estudio de la forma de compartir este tesoro que descubrí hace tanto.
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"Sigo descubriendo mi identidad...reflexionando mis piezas y analizando mis impulsos."